Hay un claro consenso sobre la necesidad del cambio; el consenso se fragmenta en cuanto al rumbo y acciones claves del cambio, y se reagrupa en la percepción de que el proceso de cambio emprendido se ha "empantanado". Las necesidades de cambios nos encuentran más enfrentados que alineados, y más críticos que creativos, situaciones ambas que es imperativo corregir. Para ello, la División necesita mejorar su comunicación y sus mecanismos de colaboración para formar equipos efectivos y eficientes de trabajo con sus interlocutores institucionales.
El proyecto del Plan de Gestión 2001-2005 (v. 5.0) trazado por las nuevas autoridades es sumamente ambicioso, como lo refleja el hecho que propone 122 objetivos agrupadas en ocho áreas estratégicas. Evidentemente tal envergadura impone un modelo de priorización de objetivos para factibilizar el proyecto. Por comodidad, en la discusión que sigue, supondré que la priorización entre las áreas tenderá a ser proporcional al número de objetivos propuestas para cada área.
Un análisis inicial del Plan de Gestión muestra que el área estratégica más crítica, medido en términos del número de objetivos planteados, es el área estratégica A (docente) denominada "Curriculum, aprendizaje, enseñanza y evaluación", para la cual se formulan aproximadamente 25% de los objetivos (30 de un total de 122). Esto apoya una vieja hipótesis de trabajo, en cuanto que la estructura matricial de la USB ha perdido efectividad, quedando dominante la dimensión representada por las Divisiones y Departamentos, a expensas de la dimensión representada por los Decanatos y las Coordinaciones. Es evidente que las Divisiones necesitan trabajar más y mejor en equipo con los Decanatos (particularmente los Decanatos de función docente). Para mejorar su ejecución docente, la División necesita darle mayor importancia a las funciones realizadas por estos Decanatos, particularmente en cuanto a planificación curricular, identificación de escollos en el proceso de aprendizaje estudiantil y evaluación de los programas de estudios, .
Similarmente, el análisis del Plan de Gestión muestra que, en el segundo lugar de criticidad están prácticamente empatadas las áreas estratégicas D (Fortalecimiento del Capital Humano) y F (Sustentabilidad financiera); con 20 y 19% respectivamente de los objetivos previstos por el plan (24 y 23 objetivos respectivamente). Argumentaré que la criticidad de estas dos áreas, debe mucho, en el caso de la División de Ciencias Físicas y Matemáticas a una errada política de centralización de autoridad, cuya raíz se encuentra en un excesivo rango de control (en Inglés, span of control). Para corregirlo propongo dotar, paulatinamente, los departamentos de mayor autonomía respecto a la División y adoptar planes de desarrollo departamentales basados en sus fortalezas, sus debilidades y las oportunidades intrínsecas al área de su incumbencia.
En tercer lugar de criticidad se encuentra el área estratégica G (Tecnologías de Información) con aproximadamente un 16% de los objetivos planteados (19 objetivos). Este resultado lo atribuyo no sólo a las deficiencias y el retraso en el uso de tecnologías de la información en los procesos académicos y administrativos de la USB, sino más importantemente a la percepción de la falta de fluidez en la información en la USB y la falta de transparencia en el proceso de toma de decisiones. Por ende, pensar que los objetivos estratégicos de esta área pueden resolverse meramente con un incremento de la inversión en la tecnología es pecar de ingenuidad tecnológica y limitarse a tratar los síntomas, más que las raíces de los problemas en esta área. El sistema técnico conformado por canales de divulgación e indicadores de gestión, debe ser complementado con el enriquecimiento del sistema informal, y la agilización de procedimientos y reglamentos de modo de mejorar el flujo de información y el grado de participación efectiva y eficiente en los procesos de toma de decisiones.
La siguiente tabla resume el número absoluto y porcentaje relativo
de objetivos por área estratégica, en orden descendente.
Note que las primeras 4 áreas concentran el 80% de los objetivos
propuestos:
|
|
|
|
| A. Curriculum. aprendizaje, enseñanza y evaluación |
|
|
| D. Fortalecimiento del capital humano |
|
|
| F. Sustentabilidad financiera |
|
|
| G. Tecnología de información |
|
|
| B. Investigación |
|
|
| C. Extensión |
|
|
| E. Visión sistémica de la USB |
|
|
| H. Infraestructura de vanguardia |
|
|
Nota: Los porcentajes han sido redondeados, por ello la suma de los porcentajes es ligeramente superior al 100%. Esta discrepancia no afecta los argumentos.
En resumen, para que la División pueda cumplir con el Plan de Gestión, opino que fundamentalmente debe:
Gerenciar un rango tan amplio como el de la División sólo puede lograrse con uno o más de las siguientes métodos:
Las recontrataciones docentes de profesores a tiempo convencional y de contrataciones de personal docente por emergencia puede tratarse de manera similar, siempre y cuando se tenga el cuidado de proporcionar un banco común de datos sobre los profesores para evitar que un profesor vetado en un departamento, sea contratado por otro. En este caso, eventualmente es el departamento el que debe controlar su proceso y política de contratación, sujeto a los lineamientos de la institución. La División debe delegar el control sobre este proceso, reservándose un derecho de veto para ser aplicado en casos justificados de contrataciones que no satisfagan los lineamientos institucionales.
También puede agilizarse el proceso de designación de jurados para los trabajos de ascensos, delegando más autoridad a los departamentos y haciendo virtual (vía web, correo electrónico o carteleras electrónicas) el proceso de consulta de la idoneidad de los miembros propuestos. De nuevo la División debe conservar un derecho de veto basado en los lineamientos institucionales que apliquen al proceso. El tiempo que los miembros del Consejo de la División actualmente invierten en conocer, escuchar y discutir los jurados propuestos es un tiempo valioso, una buena parte del cual debería reinvertirse en discutir puntos más críticos y estratégicos que se benefician de la pluralidad de opiniones, tal cómo estrategias para acometer la presión externa para el aumento de la matrícula de la USB, la reingeniería de procesos, mecanismos para formar la generación docente de relevo, estrategias para diversificar las fuentes de financiamiento, etc.
Una mayor autonomía departamental le proporcionaría mayor
flexibilidad y agilidad a la institución. Cada departamento puede
liberar tiempo dedicado actualmente a lidiar con (¿contra?) la División
e invertirlo en enfrentar mejor los retos y oportunidades que el entorno
le presenta: un departamento de Ingeniería podría aprovechar
una conyuntura favorable para financiar sus programas docentes, un departamento
de Ciencias Básicas podría contratar personal para desarrollar
un proyecto de investigación que considera importante, mientras
que otro puede aprovechar las circunstancias para catapultarse como proveedor
de recursos docentes web y otro ataca el problema de formación
de su generación de relevo.
El proceso de planificación y de evaluación es muy delicado.
Debo insistir también que un factor crítico de éxito
es identificar metas concretas, medibles, balanceadas, factibles y alineadas
con el rumbo institucional. El proceso de evaluación necesita tomar
en cuenta no sólo las metas fijadas el año previo sino los
cambios en el entorno que pudieran obligar a tomar giros inesperados. Incorporar
estos procesos en la cultura de la USB, a nivel de la División y
de los departamentos es una tarea gradual que requiere de mucho tacto,
diplomacia y capacidad de empatizar con departamentos de perfiles y subculturas
más disímiles de lo que ingenuamente pueda pensarse. También
debe recordarse el desafío adicional que plantea el volumen de la
División de Ciencias Físicas y Matemáticas, no sólo
a nivel del número de departamentos que lo constituyen, sino del
número de profesores que constituyen muchos de sus departamentos:
según los datos que he podido recopilar en el web site de
la USB, siete de los departamentos de la División están constituidos
cada uno por más de 40 profesores; en comparación sólo
dos de los departamentos de la División de Ciencias Sociales y Humanidades
sobrepasan los 40 profesores.
La Dirección de Ingeniería de la Información de la USB ha venido desarrollando sistemas como SIDPA (Servidor Institucional de Datos sobre el Personal Académico) y Libra (un sistema para el apoyo de los procesos administrativos de los Departamentos), cuyo estado de desarrollo debe evaluarse conjuntamente con la Dirección en cuestión. Hay propuestas adicionales relacionadas ( o relacionables) con SIDPA como MCV, un sistema de manejo y certificación de información sobre el curriculum vitae de cada profesor. Teniendo una base de datos confiable sobre el personal académico y su producción, es posible hacerle seguimiento y reportar el desempeño departamental, sin necesidad de solicitar a los profesores reportar múltiples veces un mismo producto o actividad.
Los loables pero simples indicadores de gestión actual, deben enriquecerse y alimentarse directamente de sistemas como SIDPA; además de permitir consultas más sofisticadas sobre la situación o proyección de la División.
Actualmente la División tiene un sistema prototipo para recabar datos utilizados para solicitar el Bono de Rendimiento Académico (BRA). El prototipo adolece de muchos defectos conceptuales y técnicos y se aspiraría mejorarlo en un plazo relativamente corto.
Opino que el próximo Director de División debe trabajar estrechamente con dependencias como la oficina técnica adscrita a la Comisión de Planificación y Desarrollo, y la Dirección de Ingeniería de la Información para dotar a la División de una infraestructura informacional adecuada a los tiempos que corren.
Por supuesto, que también debe armarse un ciclo periódico de planificación, ejecución y evaluación de adquisición y administración de recursos computacionales por departamento y división, conjuntamente con la Dirección de Servicios Telemáticos para evitar situaciones de crisis por la falla de una impresora departamental, el disco duro viejo de una máquina clave en un departamento y, en general, pasar de manejar este tipo de infraestructura de forma reactiva a forma proactiva. Por ejemplo, ¿en cuánto tiempo debemos pasar de un esquema de máquinas departamentales conectadas por cable a un esquema de redes de laptops y servidores conectados inalábricamente?
En general, pienso que la División debe tener por objetivo convertirse en el punto de referencia en tecnología de apoyo a los procesos académico-admininistrativos de una universidad del futuro.
En general en las tablas de esta sección, las acciones reportadas
en negrilla tienen un impacto potencial importante importante en
el desarrollo de la directriz a que hacen referencia. El orden en que se
citan las acciones refleja, tentativamente, un orden decreciente de impacto.
|
|
|
| A.1: Actualizar permanentemente los programas académicos | 7 (y en menor grado 3) |
| A.2: Evaluar y acreditar los programas académicos | 7, (2,3,6) |
| A.3: Mejorar los procesos de enseñanza-aprendizaje | 7, (3, 4, 6) |
| A.4: Fortalecer el postgrado | 7, (3, 4, 6) |
| A.5: Promover la educación contínua | 2, 7, (3, 5, 6) |
| A.6: Fortalecer el sistema de admisión | 7, (3, 4) |
| A.7: Impulsar la formación y actualización docente | 6, (3, 4, 1, 7) |
Las acciones propuestas tienden a armar las condiciones necesarias para que los departamentos de la División tengan la agilidad, el estímulo y la motivación para acometer los objetivos planteados en las directrices.
En particular quisiera estudiar a fondo la problemática de los cursos multi- y transdisciplinarios. Mi experiencia particular en la elaboración de un curso dictado por profesores del Dpto. de Computación y Tecnología de la Información conjuntamente con profesores del Dpto. de Ciencia y Tecnología del Comportamiento, es que las trabas institucionales son serias y desmotivantes; el esquema tiene que agilizarse.
|
|
Acciones que la atienden |
| D.1: Rescatar la mística, arraigo y pertenencia a la USB | 6, 3, 1, 2, 4, 7 |
| D.2: Mejorar la calidad de vida e integrar a la comunidad | 6, 2, 3, 7, 5, (4) |
| D.3: Administrar eficientemente el recurso humano | 1, 2, 3, 4, 5, 7, 6 |
|
|
|
| F.1: Planificar lo financiero | 3, 4, 7, 2 |
| F.2: Optimizar los proyectos y servicios | (2) |
| F.3: Actualizar la administración universitaria | 3, 4, 5, 7 |
| F.4: Recuperar los costos | (3, 4) |
| F.5: Procurar fuentes alternas de financiamiento | (2, 3) |
| F.6: Promover la participación en las políticas financieras del Estado | (4) |
Las acciones planteadas fundamentalmente contribuyen con las directrices F.1 y F3, y, hay que admitirlo, en un grado minúsculo con las demás directrices.
|
|
|
| G.1: Comunicar e interconectar a la Universidad | (7) |
| G.2: Actualizar y soportar el software | (7, 3) |
| G.3: Desarrollar, implantar y mantener sistemas de información | 4, 7, (4) |
| G.4: Favorecer el acceso de la comunidad académica a la tecnología informática | (7, 4) |
Más que contribuir al desarrollo de las directrices, muchas de
las acciones propuestas dependen del desarrollo exitoso de las directrices
de esta área, por lo que la División buscaría colaborar
en la medida de sus posibilidades con las instancias responsables de liderizar
los esfuerzos pertinentes.
|
|
|
| B.1: Investigar para generar, divulgar y aplicar el conocimiento | 3, 2, 7 |
Evidentemente el Decanato de Investigación y Desarrollo debe
liderizar el desarrollo de esta área, pero la División debe
colaborar fuertemente en estimular la investigación y desarrollo
apropiados a las condiciones específicas de cada departamento.
|
|
|
| C.1: Promover esquemas de cooperación para el desarrollo | (3, 2) |
|
|
|
| E.1: Planificar, ejecutar y rendir cuentas | 3, 2, 7,4, 6 |
A pesar de que numéricamente, los objetivos de esta área
estratégica son pocos, considero que son claves para el futuro de
la USB. Por ello, la mayoría de las acciones propuestas están
dirigidas al desarrollo de esta directriz.
|
|
|
| H.1: Fortalecer y mantener la infraestructura de apoyo | (7,3) |